TRUCHAS EDUCADAS: ¿Y LOS PESCADORES?

TRUCHAS EDUCADAS: ¿Y LOS PESCADORES?

Por ESCUELA MENDOZA ANGLERS[1]

I.- El Catch and Release y la Educación de las Truchas.

            Uno de los más grandes logros de los pescadores deportivos, el catch and release, o pesca con devolución, se ha convertido hoy en uno de los más grandes dolores de cabeza de los pescadores. El catch and release, ha permitido que se cree conciencia sobre la conservación de la especies de valor deportivo, manteniéndose –y en algunos casos aumentado- la calidad de los pesqueros del mundo[2]. Este ha sido un verdadero logro que nos permitirá ver a nuestros hijos, y nietos pescar en el futuro. Pero también ha producido un enorme dolor de cabeza a los pescadores. Mientras más veces ha sido capturada una trucha, más compleja de pescar se convierte. Las decenas o cientos de veces que ha sido pinchada, capturada (y devuelta) han sido una lección de vida, y se ha puesto cada vez más exigente con la alimentación, tamaño, color, pero por sobretodo comportamiento de la mosca que le presentamos. Las truchas se están educando cada vez más, y en algunos casos, mucho más que los pescadores.

El interés por conservar las especies nace por una intención de conservar los peces de valor deportivo. Así, generaciones futuras disfrutarían de la inmensa alegría y desafío que impone capturar una trucha con una mosca atada a la línea. En Inglaterra, el catch and release es una práctica que tiene más de un siglo, ya hacia fines del siglo XX, muchos pesqueros tienen regímenes completos de catch and release o zonas de no kill, o de pesca sin muerte. En estados Unidos, el catch and release fue introducido oficialmente en la regulación como una herramienta de manejo del Estado de Michigan en 1952 como un esfuerzo de preservación de las especies. Esto, entre los pescadores con mosca fue una verdadera novedad, pero pronto uno de los mejores pescadores con mosca de la historia, Lee Wulff, notaría la necesidad de implementarla por la reducción de los salmones del atlántico en Estados Unidos. En Australia, el catch and release comenzó en 1960, y masivamente en los 70’s y 80’s. Argentina promueve el catch and release, influido por los principales pescadores del mundo (Mel Krieger particularmente) desde la década de los 80’s pero con fuerza a partir de los 90’s. Así, en Inglaterra las truchas son pescadas y devueltas en algunos ríos hace 100 años, en Estados Unidos hace 60 años, Australia hace 32 años y en Argentina hace unos 20 años.

La presión de pesca ha aumentado en todos los países del mundo. Cada vez más son los pescadores con mosca que intentan capturar peces con esta forma de pesca. Cada vez más son los países y pescadores conservacionistas que practican el catch and release. Este fenómeno ha producido que en Inglaterra, Estados Unidos, gran parte de Europa, Australia, Nueva Zelanda y en menor  medida Argentina, los peces hayan sido capturados decenas, o cientos de veces[3].

¿Por qué nos deben importar estos datos?. Muy simple, dan cuenta de un dato muy relevante. En algunos ríos de países de primer nivel en cuanto a pesca con mosca se refiere, sobre todo Europeos, las truchas han sido capturadas y devueltas más de 10 o hasta 20 veces, o más.

Cuando una trucha ha sido capturada por primera vez, con seguridad, caerá a la segunda, tercera y hasta cuarta con el mismo anzuelo, el mismo lanzamiento, la misma mosca, y atacará por irritación todo lo que le pase por delante, de cualquier forma y color. Pero en algún momento, la trucha que cuando es capturada piensa que va a morir, no que será devuelta, y en todo caso, no es un juego, para ella, una lucha por la vida, se adapta. Luego de varios intentos por salvar su vida la trucha entiende que cada vez que ve una mosca vistosa, que al caer hace ruido, que nada en forma poco natural, de un tamaño que no corresponde a los insectos presentes en el río, o que asocia con un lanzamiento brusco que golpea el agua, simplemente, deja de comer. En la medida que más veces ha sido capturada la trucha aprende más aquello que no es alimento natural. No tienen que ser premio nobel de ciencias, para entender que deben ser más precavidas a la próxima. Esas truchas que fueron engañadas con mecanismos básicos, ya no lo serán más. Y cada captura adicional, será una lección de cautela. Le aseguro que una trucha con algunas capturas dejará de ver como atractiva una mosca que sea más grande que los insectos que hay en el río, que brille como ningún insecto brilla debajo del agua, que nade una ninfa como streamer, cuando ningún insecto puede nadar en contra la corriente, o que tenga patas de goma, cuando en la naturaleza no es así. No lo digo por creencias subjetivas, me ha tocado pescar en algunos pesqueros en Argentina con truchas que han sido devueltas muchas veces, y es simplemente impresionante la capacidad de adaptación que tienen.  Cuando hay un lanzamiento mal presentado, una mosca que no derive perfectamente natural, un líder muy grueso, jamás toman tu mosca. Pero al solucionar cualquiera de estos mecanismos, podrá capturarlas sin problemas.

Esto explica por qué los mejores pescadores del mundo son Europeos, y luego Estadounidenses, por que las truchas se adaptaron con el tiempo, y los pescadores tuvieron que adaptarse hace ya muchos años para poder pescarlas. Llevan pescando hace más de 100 o 50 años a un nivel altísimo para capturar truchas altamente educadas. Si no mejoraban sus destrezas, mejoraban su técnica, aprendían más de entomología y lectura de aguas, simplemente NO PESCABAN. Y mientras más han desarrollado nuevas y efectivas técnicas, las truchas siguen educándose, y los pescadores sigues adaptándose para poder pescarlas. En Europa la calidad de sus instructores, pescadores,  guías, y pescadores usuarios se debe a que, o se educaban al igual que las truchas, o no pescaban. Hay entre ambas partes un crecimiento constante. La calidad que han alcanzado los pescadores de estos países es tan impresionante que se puede constatar en la creación de organizaciones o federaciones de pescadores del más alto nivel mundial como lo son la EFFA (European Fly Fishing Asociation), FFF (Federeation of Fly Fishers), CNL (Comisión Nacional de Lanzado) por nombrar algunas.

Esto, que es una realidad hace medio siglo y más en Europa y Estados Unidos, en Chile está comenzando a suceder. Si bien es cierto en nuestro país, la gran mayoría de los pescadores mata lo que pesca, existe cada vez más un creciente conservacionismo que se impone entre nosotros, y he podido notar como en algunos pesqueros que frecuento, las truchas se han educado cada vez más. Ya no se dejan capturar por cada mosca que pasa frente a sus narices, sino que solo por aquellas que logran imitar a un insecto en forma natural a las condiciones del río.

II. Biología de la Trucha y Catch and Release: Dos elementos que educan a las truchas.

Por que es importante lo anterior. Lo entenderá al final de este apartado.

La trucha es un depredador-presa. Depreda todo lo que está por debajo de ella en la cadena trófica, pero respecto de todo lo que está arriba, es una PRESA. Creer lo contrario es un error. Genéticamente la trucha está configurada para temer. Para ella es más importante no ser comida que comer, y jamás verá una trucha que ante su presencia, la de un animal, o un pájaro no se asuste. Si fuera depredador jamás la trucha se asustaría como lo hace con una caída súbita de la línea, con una mosca que cae muy cerca de ella, o simplemente con el vuelo de la línea por sobre su cono de visión. La trucha en su estado natural, en las zonas en que proviene, tiene depredadores naturales, como pájaros y osos. Las truchas que habitan en esos lugares están permanentemente alerta para no ser alimento de sus depredadores. Solo en Estados Unidos hay más de 15 especies piscívoras y osos.

Las truchas sembradas en Sudamérica no saben que están introducidas, que ya no viven en Estados Unidos o Europa, y no saben que no hay grandes depredadores que se alimenten de ellas. En su impronta genética, las truchas piensan que siguen viviendo en su lugar de origen, piensan que hay águilas, osos y otros depredadores, siguen sin evolucionar. Aún cuando en nuestros ríos en la mayoría de los casos sin son el tope de la cadena trófica (por debajo nuestro obviamente), ellas siguen creyendo que son presas, y se comportan como tal. La trucha naturalmente le aterra aquello que no asocia como natural. Todo lo que destaca en el río asusta. Cuando la trucha ve una línea volando por el aire no sabe que es una línea ni menos de que marca es, o cuando su mosca cae bruscamente sobre ella, o cuando un pajaro en vuelo proyecta sombra sobre ella, es simplemente la reacción de una presa ante una situación de peligro.

La zona central y sur de Chile se caracteriza por tener ríos de montaña. En los ríos de Montaña las truchas suelen no abandonar la estructura en que nacieron. Nacen, se alimentan en ella, se reproducen y mueren. Viven gran parte de su vida en una misma estructura. Conocen cada rincón de ese sector del río (acaso usted no conoce de igual manera su pieza o su oficina?) las corrientes, la velocidad de las mismas, las líneas de corriente, y el entorno que las rodea. La trucha conoce esa estructura como usted la palma de su mano. Y considerando ese nivel de conocimiento, la trucha es perfectamente capaz de entender cual alimento es natural y cual no lo es. Créame que la trucha comerá una mosca, no por lo linda que es, ni por la marca del fabricante, sino que por que NO SABE QUE ES UNA MOSCA, si lo supiera, no la tomaría. Asocia esa mosca con un insecto natural. La trucha no sabe que es una mosca, ni que está atada a una línea y que al otro lado hay un pescador. Si lo supiera, jamás tomaría nuestra mosca.

Para poder capturar una trucha, aún por primera vez, tenemos que hacer que un insecto parezca alimento.

Sumando la impronta genética de la trucha como presa, y los efectos de catch and release, la captura de las truchas se ha complejizado considerablemente. Las truchas buenas, astutas, de gran tamaño, simplemente no mirarán si quiera presentaciones mediocres, moscas que dragen por la superficie o el fondo, ninfas atómicas que nadan contra la corriente como ningún insecto natural lo hace, moscas atadas a líderes gruesos, lanzamientos poco delicados, etc. Los pescadores buenos serán aquellos que capturen las buenas truchas, los medianos las truchas medianamente educados, dejando las truchas sin clavar (más pequeñas y de fácil captura) a aquellos pescadores básicos. La pregunta es: ¿Hasta cuando habrán en Chile truchas sin educación?.

III. La Necesaria Educación de los Pescadores en Chile.

            En mi experiencia, he encontrado cada vez más ríos en que las truchas están educadas. Particularmente, en la zona central me ha tocado ver como cientos de truchas rechazan presentaciones deficientes de los pescadores, moscas que dragan por la superficie o simplemente, moscas que no corresponden a insecto que deriva por la corriente en un momento determinado. Las truchas en Chile se están educando, de acá a 10 años más nuestra presión de pesca -si se hace más popular la pesca con devolución- incluso en zonas como coyhaique, será muy intensa. Serán cada vez más los pescadores que intentarán capturar truchas con moscas, y las truchas serán cada vez más educadas.

            Hasta ahora no ha sido necesario en gran parte del país sofisticar nuestras técnicas. Nuestros lagos y ríos han sido históricamente una verdadera pecera (como lo fue Europa en el Siglo XIX y Estados Unidos en los 40’s), pero con el tiempo, esta realidad se alejará cada vez más. Esos grandes peces, -los que no han matado- exigen ahora una mayor capacidad para capturarlos, y Chile se convertirá en unos años más (10-15 años) en un país realmente complejo para pescar. No es una estimación subjetiva, es una realidad, si no me cree preguntele a cualquier guía de Estados Unidos o Argentina la diferencia en selectividad de las truchas de su lugar de pesca en la actualidad con la que había hace 10 años, y les contará que hay diferencia.

            Será necesario para poder equipararnos a la educación de la trucha. La trucha se ha educado más que el promedio de los pescadores chilenos, y llegará algún momento –como en Europa- en que deberemos mejorar nuestras destrezas, lanzar con precisión, aumentar nuestro conocimiento de entomología, lectura de aguas y de comportamiento de la trucha para poder pescarlas, o simplemente no pescaremos.


[1] Fernando Mosso, Head Instructor. Argentina: Emmanuel Augustaci, instructor Nivel II. Chile: Martín Aylwin, Instructor Nivel II, Nicolas Sanzchez, instructor Nivel I, Sebastian Streeter, asistente de instructor y Sebastian Sanchez, asistente de instructor.

[2] Chile se aleja de este camino. En Chile la ley no obliga a devolver ejemplares, salvo algunas excepciones de zonas exclusivas. Las legislaciones Europeas, Norteamericanas y Argentina, han sido mucho más rigurosas, llegando en muchos ríos a prohibir otra pesca que aquella con devolución.

[3] Hace varios años leí en un número de la revista Fly Fisherman, que en el río Yellowstone, que da nombre al Parque cuyas tierras recorre, las truchas habían sido capturadas (y devueltas) más de 16 veces. Esa cifra realmente me impactó y desde entonces no la he olvidado. Para hasta hace poco no supe darle el sentido real que tiene. Ese número da cuenta de la presión de pesca que tiene un pesquero, de la cantidad de cañas que pasan por día, por año y por década o incluso siglos.

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